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Retención aguda de orina: qué es, causas y cómo se trata
En este artículo
La retención aguda de orina es la imposibilidad repentina y completa de orinar, a pesar de tener la vejiga llena y sentir una necesidad urgente de hacerlo. Se trata de una urgencia urológica: provoca dolor intenso en la parte baja del abdomen y requiere atención médica inmediata, generalmente mediante la colocación de una sonda vesical que vacíe la vejiga. En el hombre, la causa más frecuente es la hiperplasia benigna de próstata (HBP), y sufrir un episodio de retención suele ser una señal clara de que la obstrucción prostática ha llegado a un punto que conviene valorar con el urólogo.
¿Qué es exactamente la retención aguda de orina?
Hablamos de retención aguda cuando el paciente no consigue orinar nada en absoluto de forma brusca, aunque la vejiga esté llena. No debe confundirse con otros problemas urinarios frecuentes:
- Retención aguda: imposibilidad total y repentina de orinar, con dolor y distensión abdominal. Es una urgencia.
- Retención crónica: la vejiga no se vacía por completo de forma mantenida en el tiempo. Suele dar pocos síntomas, pero puede dañar la vejiga y los riñones de forma silenciosa.
- Chorro débil o dificultad para empezar a orinar: síntomas obstructivos típicos de la HBP que, si no se tratan, pueden acabar desembocando en una retención.
El episodio agudo se reconoce fácilmente: ganas intensísimas de orinar, imposibilidad de conseguirlo, dolor suprapúbico creciente y, en ocasiones, un bulto palpable en el bajo vientre que corresponde a la vejiga distendida.
Causas más frecuentes en el hombre
Aunque existen múltiples causas posibles, en el varón adulto la gran mayoría de los episodios se relacionan con la próstata:
- Hiperplasia benigna de próstata: el crecimiento progresivo de la glándula comprime la uretra hasta que, en un momento dado, el paso de la orina se bloquea por completo.
- Fármacos: algunos medicamentos con efecto anticolinérgico (ciertos antihistamínicos, antidepresivos, fármacos para el mareo) o los descongestionantes nasales pueden precipitar una retención en pacientes con próstata grande.
- Anestesia y cirugías recientes: tras una intervención quirúrgica de cualquier tipo, la anestesia puede dificultar temporalmente la micción.
- Infecciones y prostatitis: la inflamación aguda de la próstata puede cerrar la uretra.
- Estreñimiento severo, consumo elevado de alcohol o retener la orina durante muchas horas (viajes largos, por ejemplo) en hombres que ya tienen una obstrucción de base.
- Estenosis de uretra, cálculos o coágulos que bloquean mecánicamente el conducto.
Muchos pacientes que sufren una retención ya notaban desde tiempo antes síntomas de alarma: chorro flojo, esfuerzo para orinar, goteo final o levantarse varias veces por la noche. Puede repasarlos en nuestro artículo sobre los primeros síntomas de la HBP que no debe ignorar.
¿Qué hacer ante una retención aguda de orina?
Si no puede orinar nada y el dolor va en aumento, acuda a urgencias sin esperar. No es un problema que se resuelva solo con paciencia ni bebiendo menos agua. El tratamiento inmediato consiste en:
- Vaciar la vejiga con una sonda vesical, un tubo fino que se introduce por la uretra hasta la vejiga. El alivio suele llegar al vaciar la vejiga.
- Si no es posible sondar por la uretra, se puede colocar un catéter suprapúbico a través de la pared abdominal.
- Estudiar la causa: exploración, analítica, ecografía y valoración urológica.
Tras el episodio, es habitual mantener la sonda un tiempo e iniciar medicación (alfabloqueantes) antes de intentar retirarla y comprobar si el paciente vuelve a orinar espontáneamente. Es lo que se conoce como prueba de micción sin sonda.
Retención de orina y próstata: ¿cuándo hay que operar?
Un episodio de retención aguda en un paciente con HBP es uno de los criterios clásicos para plantear el tratamiento quirúrgico, especialmente cuando:
- El paciente no consigue orinar tras retirar la sonda, incluso con medicación.
- Los episodios se repiten.
- Existen complicaciones asociadas: infecciones de repetición, cálculos en la vejiga, sangrado o afectación de la función renal.
En estos casos se valora la cirugía. La enucleación prostática con láser Holmium (HoLEP) es una de las técnicas que se pueden plantear: retira el tejido que obstruye, se puede emplear en próstatas de prácticamente cualquier tamaño y permite retirar la sonda de forma precoz. Para pacientes seleccionados también existen alternativas como la hidroablación con sistema Aquabeam. Puede ver todas las opciones en nuestra guía de tratamientos quirúrgicos para la HBP.
¿Se puede prevenir?
No siempre, pero sí se puede reducir mucho el riesgo si existe una HBP conocida:
- No ignorar los síntomas urinarios ni "acostumbrarse" a orinar mal: consulta con el urólogo de forma precoz.
- Cumplir el tratamiento médico prescrito para la próstata.
- Evitar retener la orina durante muchas horas y moderar el alcohol.
- Consultar antes de tomar descongestionantes nasales o fármacos anticolinérgicos si tiene la próstata grande.
- Combatir el estreñimiento.
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Si ha sufrido un episodio de retención de orina o nota que cada vez le cuesta más orinar, no lo deje pasar. El Dr. Pérez-Carral, urólogo en Madrid, estudiará su caso y le propondrá la solución más adecuada.
Preguntas frecuentes
¿La retención aguda de orina es grave?
Es una urgencia que debe atenderse de inmediato, pero con la colocación de la sonda el problema inmediato se resuelve. Lo importante es no demorar la atención: una vejiga muy distendida durante horas puede dañarse y, en casos extremos, afectar a los riñones.
¿Cuánto tiempo tendré que llevar la sonda después de una retención?
Depende de cada caso. Se mantiene mientras se estudia la causa y se inicia la medicación, y después se comprueba si la micción espontánea se recupera. Si no es así, o si los episodios se repiten, se valora la cirugía prostática.
¿Después de una retención tendré que operarme seguro?
No necesariamente. Algunos pacientes recuperan la micción con medicación. Sin embargo, haber sufrido una retención indica una obstrucción avanzada, y la probabilidad de nuevos episodios es alta, por lo que en muchos casos se valora la cirugía.
¿Puedo tomar algo en casa para conseguir orinar?
No existe ningún remedio casero eficaz para una retención aguda instaurada. Intentar forzar la micción o esperar solo prolonga el dolor y el riesgo. La solución es el sondaje, y debe realizarlo personal sanitario.
La visita médica, presencial o telemática, es imprescindible antes de establecer cualquier tratamiento, sea quirúrgico o no: para un mismo diagnóstico existen varias opciones terapéuticas.