Operación de Próstata Grande

Dr. Pérez-Carral urólogo especialista en hiperplasia benigna de próstata

La operación de próstata, se lleva a cabo cuando el paciente es diagnosticado de hiperplasia benigna, que no es más que la hipertrofia o crecimiento excesivo, anormal y perjudicial de la próstata.

Con la edad, la próstata tiende a inflamarse por aumento natural del tamaño y número de sus células. Aunque se considera un crecimiento benigno porque no se trata de un tejido cancerígeno, sí impide que órganos vecinos como la vejiga cumplan sus funciones correctamente.

Cuando el crecimiento de la glándula prostática genera una obstrucción del flujo urinario, la Operación de Próstata Grande es una solución para recuperar sus funciones y una vida normal, así como evitar complicaciones derivadas de ese crecimiento. 

Avances Tecnológicos en Cirugía de próstata grande

Las técnicas más tradicionales para la Operación de Próstata Grande son rudimentarias, invasivas y de lenta recuperación. La más antigua es la resección transuretral de próstata (RTUP), que consiste en la inserción a través de la punta del pene de un instrumento llamado resectoscopio, que es utilizado para recortar el exceso de tejido. Otro método aún más agresivo y peligroso es la prostatectomía abierta, muy peligrosa y en camino de extinción dentro de unos años. 

Con el avance de la ciencia, han surgido otros métodos menos invasivos para la operación de próstata benigna, como la vaporización con láser verde, el cual crea una especie de túnel a través del órgano prostático. Sin embargo, este sigue siendo un procedimiento traumático y de lenta recuperación, con importantes limitaciones y no del todo definitivo en muchos casos. 

En los últimos años se han desarrollado sofisticados métodos mínimamente invasivos para la operación de próstata grande, que le permiten al paciente recuperarse en un tiempo corto y retomar una vida normal y sin complicaciones.

Una de esas técnicas es la que se realiza con Láser Holmium, que se utiliza para extraer el tejido que bloquea el flujo de la orina, de forma muy eficaz y definitiva.

Otro procedimiento avanzado consiste en la hidroablación con el Sistema Aquabeam, que utiliza un jet de agua a alta presión para remover el tejido sobrante de la próstata.

Operación de Próstata Grande

Ventajas de la Operación de Próstata Grande con Láser Holmium

  • Menor sangrado, ya que sella los vasos sanguíneos a medida que corta el tejido prostático.
  • Eficiencia en la eliminación del tejido prostático, en comparación con otros procedimientos transuretrales. 
  • Reducción de riesgos de complicaciones con cirujanos expertos, como infecciones o problemas de incontinencia, ya que la precisión del láser en manos muy experimentadas minimiza los daños de tejidos circundantes.
  • Menor estancia hospitalaria, lo que contribuye a una recuperación más rápida.
  • Mejora sostenida de síntomas urinarios a largo plazo, brindando al paciente un alivio definitivo.
  • Preservación de la función sexual, ya que al ser menos invasiva, preserva mejor las erecciones. 
  • Apropiado para próstatas de pequeño y gran tamaño, lo que la convierte en una valiosa opción para cualquier tipo de próstata, incluso los casos más severos y complejos.

Ventajas de la Operación de Próstata Grande con Sistema Aquabeam

La innovadora técnica de cirugía de próstata grande con Sistema AQUABEAM, ofrece prácticamente las mismas ventajas que presenta la operación con el método HoLEP. Sin embargo, su gran fortaleza radica en la preservación de la zona relacionada con la eyaculación, cosa que no se puede lograr con láser. 

Al evitar daños en los conductos eyaculadores y las masas apicales prostáticas, con la operación de próstata grande con sistema Aquabeam la capacidad de eyacular se mantiene en, aproximadamente, el 90% de los pacientes. Además, mantienen una completa su potencia sexual y una continencia urinaria de casi el 100%.

Rehabilitación y Cuidados Postoperatorios

Para asegurar una recuperación exitosa y minimizar los riesgos de complicaciones de una operación de próstata grande, es importante seguir algunas pautas, como:

  • Estancia Hospitalaria. La duración de la estancia en el hospital puede variar, pero por lo general, después de una HoLEP o hidroablación, se espera una hospitalización de uno a dos días como máximo.

 

  • Estricto cumplimiento de la medicación prescrita, que puede incluir antibióticos y medicamentos para el dolor. Es importante seguir las indicaciones del médico y comunicarle cualquier incomodidad inusual.

 

  • Reposo, sobre todo en las primeras 2 o 3 semanas después de la operación. Las actividades físicas intensas deben evitarse inicialmente, para luego llevarlas a cabo gradualmente según las indicaciones del médico.

 

  • Evitar esfuerzos intensos. Durante el período de recuperación posterior a una operación de próstata grande, se debe evitar levantar objetos pesados o participar en actividades que puedan ejercer presión en la zona tratada. También es importante evitar las relaciones sexuales. 

 

  • Hidratación y dieta equilibrada, lo cual puede contribuir a una pronta recuperación de una operación de próstata grande.

 

  • Monitoreo de Síntomas. Estar atento a cualquier síntoma inusual, como sangrado excesivo, fiebre o cambios en la micción, y comunicárselo al médico de inmediato

Pronóstico a Largo Plazo de una Operación de próstata agrandada

Después de una cirugía de próstata grande con láser de Holmium o sistema Aquabeam, generalmente los pacientes experimentan una mejora muy significativa en varios aspectos, tales como:

  • Mejora en el flujo urinario y reducción en la frecuencia y dificultades para orinar.

 

  • Reducción de la necesidad de reincidir en tratamientos. En comparación con algunos otros procedimientos, estos métodos proporcionan resultados  mucho más duraderos.

 

  • Conservación de la Función Sexual. Estos procedimientos, al ser poco invasivos, tienden a preservar mejor la función sexual, tanto erecciones como eyaculación en el caso de la hidroablación con sistema aquabeam. 

 

  • Mejora en la continencia urinaria, especialmente si el paciente tenía una continencia adecuada antes del procedimiento. 

 

  • Menores riesgos de complicaciones a largo plazo, ya que son procedimientos precisos y poco traumáticos.

 

El pronóstico específico puede variar según la condición y situación individual de cada paciente. Además, a largo plazo, el éxito de la operación de próstata grande también depende de factores como el seguimiento de las recomendaciones médicas, la gestión de la salud en general y la adopción de hábitos de vida saludables.

Para  obtener una información más personalizada sobre la Operación de Próstata Grande, es fundamental discutir las expectativas y el pronóstico con el equipo médico.

Dr. Pérez-Carral: Especialista en Operación de Próstata Grande

El Dr. José Ramón Pérez-Carral es un referente a nivel internacional como especialista en cirugía de próstata agrandada con los métodos HOLEP y Aquabeam.

Es fundamental evaluar las opciones y beneficios específicos de cada método en cada paciente concreto, para entonces determinar la mejor estrategia de tratamiento a seguir.

Por ello, lo mejor es una evaluación personalizada reservando cita con el Dr. Pérez-Carral para así obtener las ventajas de contar con el acompañamiento de un médico experto en la materia.

Preguntas frecuentes sobre la operación próstata grande:

La necesidad de una operación de próstata grande, también conocida como hiperplasia prostática benigna (HPB), se basa en la gravedad de los síntomas y en cómo afectan la calidad de vida del paciente. Es importante señalar que no todos los casos de HPB requieren una intervención quirúrgica, ya que muchas veces los síntomas pueden manejarse con cambios en el estilo de vida o medicamentos. Sin embargo, si los síntomas son graves o no responden a otras formas de tratamiento, debe considerarse la cirugía. Los síntomas que podrían indicar la necesidad de una operación incluyen:

  • Dificultad para iniciar la micción (Disuria): la dificultad para comenzar a orinar o la sensación de que la vejiga no se vacía por completo puede indicar un agrandamiento significativo de la próstata.
  • Micción frecuente: la necesidad de orinar con frecuencia, especialmente durante la noche (nicturia), puede ser un síntoma de próstata agrandada.
  • Flujo urinario débil o interrumpido: esto puede ser un signo de obstrucción causada por el agrandamiento de la próstata.
  • Incontinencia urinaria: la pérdida involuntaria de orina puede estar asociada con el agrandamiento de la próstata en casos más avanzados por la afectación secundaria de la vejiga.
  • Dolor o malestar al orinar: experimentar dolor, ardor o molestias al orinar puede ser un síntoma que indique la necesidad de evaluación y tratamiento.
  • Presencia de sangre en la orina: la presencia de sangre en la orina (hematuria) puede ser un signo de complicaciones relacionadas con la próstata.
  • Infecciones urinarias recurrentes: entre otras causas, esto puede ser una complicación asociada con el agrandamiento de la próstata.

La operación de próstata grande con láser de Holmium (HoLEP) es considerada actualmente la más segura y efectiva, pero como cualquier procedimiento médico, conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. Éstos se reducen en relación con la experiencia del cirujano. Algunos de los riesgos asociados con la HoLEP pueden incluir:

  • Sangrado durante o después del procedimiento.
  • Infección, que puede ser tratada administrando antibióticos antes o después de la cirugía para reducir este riesgo.
  • Lesiones en órganos circundantes, como la vejiga o la uretra. Esto es muy poco común y generalmente se gestiona durante el procedimiento quirúrgico.
  • Retención urinaria temporal. Algunos pacientes pueden experimentar una retención temporal de la orina después de la intervención, pero esto suele resolverse en pocos días. 
  • Reflujo de Semen hacia la Vejiga. En algunos casos, la eyaculación retrógrada, donde el semen fluye hacia la vejiga en lugar de salir del cuerpo, puede ocurrir después de la HoLEP. Se reduce mucho su incidencia con el sistema de hidroablación con aquabeam. 
  • Estenosis Uretral. En algunos casos, puede ocurrir estrechamiento de la uretra, aunque esto es menos común con la HoLEP en comparación con otros procedimientos. Debido al uso de instrumentos de muy bajo calibre nuestra incidencia es prácticamente nula. 
  • Impacto en la Función Sexual. Aunque el HoLEP tiende a preservar la función sexual y las erecciones mejor que otros procedimientos más invasivos, aún existe la posibilidad de cambios en la función sexual, como la eyaculación retrógrada.

El tiempo que lleva ver mejoras en los síntomas después de una cirugía de hiperplasia prostática benigna (HPB) con láser de Holmium (HoLEP) puede variar según el paciente y la gravedad de los síntomas previos. Sin embargo, en general, muchos pacientes experimentan mejoras significativas en los síntomas urinarios en las primeras semanas y meses después del procedimiento.

Aquí hay algunas consideraciones generales sobre el tiempo que podría tomar antes de ver mejoras:

Inmediatamente Después de la Cirugía:

Algunos pacientes experimentan alivio inmediato de los síntomas después de la HoLEP, como una mejoría en el flujo urinario y una reducción en la frecuencia urinaria.

Primeras Semanas:

Durante las primeras semanas después de la cirugía, es posible experimentar una mayor urgencia para orinar o una mayor frecuencia urinaria, ya que el cuerpo se ajusta al cambio y la zona está inflamada debido a la operación. Sin embargo, con el tiempo, estas sensaciones tienden a mejorar en pocos días o semanas. 

Meses Posteriores:

A medida que pasa el tiempo, las mejoras en los síntomas continúan desarrollándose. Muchos pacientes informan una recuperación progresiva y una mejora constante en la calidad de vida.

Recuperación Completa:

La recuperación completa puede llevar varias semanas a meses. En torno a 3-6 meses para una curación casi completa y vuelta a la juventud miccional.  Durante este tiempo, es posible que se realicen citas de seguimiento con el médico para evaluar el progreso y ajustar cualquier tratamiento o recomendación según sea necesario.

La cirugía de próstata inflamada con láser de Holmium (HoLEP) es considerada una opción quirúrgica que tiende a preservar mejor la función sexual en comparación con algunos procedimientos más invasivos para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB) o próstata agrandada. Sin embargo, como cualquier intervención médica, la HoLEP puede tener ciertos impactos en la función sexual. Algunos de los aspectos a considerar incluyen:

 

Preservación de la función eréctil:

 

La HoLEP generalmente preserva la función eréctil mejor que algunos procedimientos más invasivos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la función eréctil puede estar influenciada por varios factores, incluidos los relacionados con la salud vascular y neurológica.

 

Eyaculación retrógrada:

 

La HoLEP puede estar asociada con un riesgo de eyaculación retrógrada en algunos casos. Esto significa que el semen puede fluir hacia la vejiga en lugar de salir del cuerpo durante la eyaculación. Aunque esto no afecta directamente la erección, puede afectar la fertilidad.

Con el sistema AQUABEAM se consigue su preservación en un 80 %, lo cual supone un avance y una ventaja importante a la HoLEP. 

 

Cambios en la Sensación Orgásmica:

 

Algunos pacientes pueden experimentar cambios en la sensación orgásmica después de la HoLEP. Esto puede variar de un paciente a otro, y si bien no se pierde el placer algunos pacientes relatan cambios molestos al respecto. Esto ocurre mucho menos frecuentemente con la hidroablacion con aquabeam

No, la operación de próstata grande, como la enucleación con láser de Holmium (HoLEP) u otros procedimientos para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB), no elimina el riesgo de cáncer de próstata. La HPB y el cáncer de próstata son dos condiciones diferentes, aunque pueden coexistir en algunos casos.

 

Aunque los síntomas pueden ser similares a los del cáncer de próstata, la HPB no es una forma de cáncer y no aumenta directamente el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

 

La HPB es una condición benigna en la cual la próstata se agranda, lo que puede causar síntomas urinarios. Por su parte, el cáncer de próstata es la formación de células malignas en esta glándula. Aunque ambas condiciones afectan el órgano prostático, sus causas y tratamientos son distintos.

 

Es importante destacar que, aunque la operación para tratar la próstata grande no elimina el riesgo de cáncer de próstata, el médico puede considerar la posibilidad de realizar pruebas de detección de cáncer de próstata en algunos casos, especialmente en hombres mayores o con factores de riesgo específicos.

 

La detección temprana del cáncer de próstata es fundamental para un tratamiento exitoso, y las discusiones sobre las pruebas de detección deben llevarse a cabo con el médico para tomar decisiones informadas según la situación de cada individuo.

La operación de próstata grande con láser Holmium (HoLEP) puede realizarse bajo diferentes tipos de anestesia, y la elección dependerá de la preferencia del paciente, la evaluación médica y otros factores. Las opciones comunes de anestesia para la HoLEP incluyen:

  • Anestesia General, lo que significa que el paciente está completamente dormido y no siente dolor durante la cirugía.
  • Anestesia Regional o Espinal, donde se adormecen solo las áreas específicas del cuerpo necesarias para la cirugía, mientras el paciente permanece despierto pero sin sentir dolor.
  • Anestesia local con sedación. En este enfoque, el área quirúrgica se adormece con sedación intravenosa, y el paciente también recibe medicamentos para sentirse relajado y cómodo.

La elección del tipo de anestesia dependerá de diversos factores, como la salud general del paciente, la complejidad de la cirugía y las preferencias del equipo médico y del paciente.