Hiperplasia Benigna de Próstata y PSA Alto

La hiperplasia prostática benigna (HPB) puede afectar los niveles de antígeno prostático específico (PSA), pero la relación no es directa ni única.

La HPB podría causar un aumento en los niveles de PSA debido al incremento del tamaño de la próstata y la compresión de los tejidos circundantes, provocando una liberación adicional de PSA en la sangre.

A pesar de lo anterior, no todos los hombres con hiperplasia prostática benigna experimentan altos niveles de PSA, y no todos los aumentos de PSA se deben a la HPB. Otros factores como la edad, la inflamación de la próstata (prostatitis), el cáncer de próstata u otras condiciones de la esta glándula, también pueden influir en los niveles de PSA.

Por todo esto, es fundamental que un urólogo haga un diagnóstico adecuado, evaluando los niveles de PSA junto con otros factores clínicos, para determinar el curso de acción apropiado.

Mecanismos fisiopatológicos de la HPB en el aumento del PSA

Las causas del aumento de los niveles de antígeno prostático específico (PSA Alto) en pacientes con hiperplasia prostática benigna, se encuentran en varios procesos biológicos relacionados con el agrandamiento de la próstata y los cambios en los tejidos prostáticos. Algunos de estos procesos incluyen:

  • Aumento del tamaño de la próstata: En la HPB, la próstata experimenta un crecimiento excesivo de células glandulares y estromales, lo que lleva a un aumento en el tamaño de la glándula prostática y, posiblemente, a una mayor producción de PSA.
  • Mayor actividad celular: Con la hiperplasia benigna, hay un aumento en la actividad celular en la próstata, lo que podría conducir a una mayor síntesis y liberación de PSA por parte de las células prostáticas.
  • Compresión de los ductos prostáticos: El crecimiento de la próstata puede comprimir los ductos prostáticos y otros tejidos circundantes. Esta compresión podría provocar una liberación adicional de PSA en la sangre, ya que el antígeno podría tener dificultades para salir de la glándula prostática, acumulándose en la circulación sanguínea.
  • Inflamación asociada: La hiperplasia prostática benigna puede ir acompañada de inflamación crónica de la glándula, conocida como prostatitis crónica, aumentando la permeabilidad de los tejidos prostáticos y favoreciendo la liberación de PSA en la sangre.
HBP o Hiperplasia Benigna de Próstata
Hiperplasia de Próstata Benigna

Variabilidad de los niveles de PSA en pacientes con hiperplasia prostática benigna

La variabilidad en los niveles de antígeno prostático específico (PSA) en pacientes con hiperplasia prostática benigna (HPB) depende de varios factores. Algunos puntos importantes sobre esta variabilidad, son:

  • Tamaño de la próstata: a medida que la próstata aumenta de tamaño debido a la HPB, es más probable que los niveles de PSA sean más altos. Sin embargo, esto varía entre individuos.
  • Presencia de otras afecciones prostáticas: la prostatitis o la presencia de nódulos prostáticos puede afectar los niveles de PSA en pacientes con HPB. La prostatitis, por ejemplo, podría causar temporalmente un PSA alto debido a la inflamación de la próstata.
  • Edad: Los niveles de PSA tienden a aumentar con la edad, incluso en ausencia de HPB o cáncer de próstata.
  • Medicamentos, tales como los inhibidores de la 5-alfa reductasa (utilizados para tratar la HPB), pueden reducir los niveles de PSA en pacientes con HPB. Esto agrega otra capa de complejidad a la variabilidad de los niveles de PSA en estos pacientes.
  • Frecuencia de seguimiento: los niveles de PSA pueden fluctuar con el tiempo, por lo que la variabilidad puede ser mayor o menor según el intervalo entre las pruebas.

Cómo diferenciar entre la HPB y el Cáncer de próstata

Además del antígeno prostático específico (PSA), hay varias pruebas adicionales que los médicos realizan para diferenciar entre la hiperplasia prostática benigna (HPB) y el cáncer de próstata. Algunas de estas pruebas incluyen:

  • Examen rectal digital (ERD): en esta prueba, el médico inserta un dedo lubricado en el recto para sentir la próstata y detectar cualquier irregularidad, como nódulos o crecimientos anormales. Esto ayuda a determinar si hay evidencia de cáncer de próstata.
  • Imágenes médicas, tales como la ecografía transrectal de la próstata o la resonancia magnética multiparamétrica (RMmp), proporcionan imágenes detalladas de la próstata, ayudando a identificar características que sugieren cáncer, como nódulos, áreas de baja intensidad en la RMmp o invasión extracapsular.
  • Biopsia de próstata: esto implica tomar muestras de tejido prostático para examinarlas bajo un microscopio. Durante una biopsia, se toman muestras de áreas sospechosas de la próstata, generalmente identificadas por imágenes médicas o resultados de pruebas de PSA elevados.
  • Pruebas de índices de riesgo: algunas pruebas, como el índice de densidad de PSA (PSAD) o el índice de riesgo de cáncer de próstata (PCRI), combinan varios factores, como la edad, el tamaño de la próstata, los niveles de PSA y los resultados del ERD. Estas pruebas son útiles en la evaluación de pacientes con HPB y niveles de PSA elevados.

 

Es importante destacar que ninguna prueba por sí sola proporciona un diagnóstico definitivo de cáncer de próstata o HPB. Por lo tanto, es común que el médico utilice una combinación de pruebas para realizar un diagnóstico preciso y determinar el mejor plan de tratamiento para cada paciente.

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Manejo clínico de los pacientes con HPB y PSA Alto

El tratamiento para pacientes con hiperplasia prostática benigna (HPB), que tienen niveles altos de antígeno prostático específico (PSA), depende de varios factores, incluyendo la gravedad de los síntomas, el tamaño de la próstata, la salud general del paciente y la preferencia del paciente. Algunas opciones de tratamiento incluyen:

  • Observación vigilante: especialmente si los síntomas de la HPB son leves o no están afectando significativamente la calidad de vida, el médico puede recomendar una estrategia de observación vigilante. Esto implica monitorear regularmente los síntomas y los niveles de PSA, pero sin intervención inmediata.
  • Medicamentos: se recetan para reducir los síntomas de la HPB y controlar el crecimiento de la próstata. Estos medicamentos comunes incluyen inhibidores de la 5-alfa reductasa (como finasterida o dutasterida) que reducen el tamaño de la próstata y bloqueadores alfa-adrenérgicos (como tamsulosina o alfuzosina) que relajan los músculos de la próstata y la vejiga para mejorar el flujo urinario.
  • Cirugía con procedimientos mínimamente invasivos: en pacientes con síntomas más graves, o que no responden bien a los medicamentos, se debe proceder con cirugías que hoy día se llevan a cabo con procedimientos mínimamente invasivos. Estos pueden incluir cirugía con láser Holmium o hidroablación con sistema Aquabeam.

 

Es importante consultar al médico y tomar una decisión informada y basada en un diagnóstico. Además, se recomienda un seguimiento regular para monitorear los síntomas y los niveles de PSA a lo largo del tiempo.