Qué es la Prostatectomía Transuretral

La prostatectomía transuretral (PRTU) es una técnica quirúrgica que, durante décadas, ha sido utilizada para tratar la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB). Esta consiste en la extirpación o ablación de parte del tejido prostático, utilizando un instrumento que se introduce en la uretra sin necesidad de incisiones externas

Cómo se realiza la prostatectomía transuretral

En términos generales, el procedimiento se lleva a cabo de la siguiente manera:

  • Preparación del paciente:

Antes de la cirugía, el paciente es sometido a una evaluación médica para asegurar que esté en condiciones de tolerar la intervención. Esto incluye análisis de sangre y estudios de imagen, entre otras pruebas.

  • Anestesia:

La prostatectomía transuretral se realiza bajo anestesia general o espinal. El tipo de anestesia dependerá de la salud general del paciente y la preferencia del cirujano.

  • Posicionamiento del paciente:

El paciente se coloca en una posición que permita al cirujano acceder a la uretra de manera efectiva. Esto generalmente implica estar acostado boca arriba con las piernas elevadas.

  • Introducción del resectoscopio:

Se introduce un instrumento llamado resectoscopio a través de la uretra hasta llegar a la próstata. El resectoscopio tiene una luz y una cámara que permiten al cirujano visualizar el área de trabajo en un monitor.

  • Resección o ablación del tejido prostático:

Utilizando el resectoscopio, se procede a cortar o vaporizar el exceso de tejido prostático que obstruye el flujo de orina. Se pueden utilizar instrumentos eléctricos o láser para realizar esta tarea.

  • Eliminación del tejido:

El tejido prostático cortado o vaporizado se elimina o se lava de la vejiga con solución salina.

  • Control del sangrado:

Se toman medidas para controlar cualquier sangrado durante la operación. Esto podría incluir el uso de coaguladores eléctricos.

  • Colocación de una sonda:

Al terminar la prostatectomía, se coloca una sonda urinaria para ayudar en el drenaje de la vejiga y prevenir la retención urinaria. Este se retira después de uno o varios días, dependiendo de la evolución del paciente.

 

La prostatectomía transuretral es un método menos invasivo en comparación con la prostatectomía abierta, pero aún así conlleva ciertos riesgos.

Riesgos de la prostatectomía transuretral

La PRTU es considerada segura, pero como cualquier procedimiento médico, tiene unos riesgos asociados:

  • Sangrado: puede haber pérdida de sangre durante o después de la cirugía. En raros casos, podría requerirse de transfusiones sanguíneas.
  • Infección: existe el riesgo de infección del tracto urinario o de la herida quirúrgica. Normalmente, se administran antibióticos después del procedimiento para reducir este riesgo.
  • Lesiones de órganos cercanos: con la prostatectomía transuretral, existe una pequeña posibilidad de dañar estructuras cercanas como la uretra, la vejiga o los músculos del esfínter.
  • Estrechamiento de la uretra (estenosis uretral): en algunos casos, se desarrolla un estrechamiento de la uretra como resultado de la cirugía, lo que causa dificultades para orinar.
  • Incontinencia urinaria: aunque es poco común, algunos hombres pueden experimentar incontinencia urinaria luego de la PRTU. Esto podría ser temporal o permanente.
  • Problemas con la eyaculación: posterior a la PRTU, algunos hombres experimentan problemas con la eyaculación, como eyaculación retrógrada.
  • Problemas de erección: puede haber dificultades temporales con la función eréctil luego de la intervención quirúrgica.
  • Síndrome post-RTUP: posterior a la prostatectomía, algunos hombres experimentan síntomas como urgencia urinaria y mayor frecuencia miccional.

 

Es importante destacar que estos riesgos son bajos, y muchos hombres experimentan mejoras significativas en los síntomas urinarios después de la prostatectomía transuretral.

Próstata con Hiperplasia Benigna

Efectos secundarios temporales de la prostatectomía transuretral

Es común experimentar algunos efectos, como dificultades con la erección, problemas con la eyaculación o irritación urinaria, que a menudo mejoran con el tiempo.

Por ello es crucial seguir todas las indicaciones y recomendaciones del médico para garantizar una recuperación adecuada. Si se experimenta algún síntoma inusual o se produce un empeoramiento de los síntomas, se debe comunicar inmediatamente al equipo médico.

Recuperación después de una prostatectomía transuretral

La recuperación por una prostatectomía transuretral (PRTU) varía según la salud general del paciente y la extensión del procedimiento.

La mayoría de los pacientes son dados de alta el mismo día o al día siguiente. En algunos casos, especialmente si hay complicaciones, puede ser necesario quedarse más tiempo.

Es común experimentar cierto grado de dolor, ardor o molestias durante los primeros días. Normalmente, el médico receta medicamentos para aliviar el dolor.

Generalmente, después de la operación se produce un ligero sangrado en la orina, lo cual es normal, ya que el flujo urinario puede obstruirse temporalmente debido al edema o hinchazón del tejido prostático.

Al culminar la prostatectomía transuretral, se coloca una sonda urinaria para ayudar en el drenaje de la vejiga y prevenir la retención urinaria. La duración de la permanencia de esta, variará según la evolución del paciente y la extensión de la cirugía.

Se recomienda evitar actividades físicas intensas durante las primeras semanas posteriores a la operación. El médico dará pautas específicas sobre cuándo pueden reanudarse las actividades normales.

Durante la recuperación, se anima al paciente a beber muchos líquidos para ayudar a enjuagar la vejiga y prevenir infecciones. La dieta suele volver a la normalidad gradualmente.

Como parte del protocolo médico, se programan consultas de seguimiento para evaluar la recuperación y asegurarse de que no haya complicaciones.

Preguntas frecuentes sobre Prostatectomía Transuretral:

Aunque ambos términos suelen usarse de manera intercambiable, estos tienen significados ligeramente diferentes según el contexto.

Ambas intervenciones comparten el enfoque de tratamiento de la Hiperplasia Prostática Benigna. Sin embargo, la prostatectomía transuretral implica una resección más extensa de la próstata en comparación con la RTUP. La elección entre estos procedimientos dependerá de la gravedad de los síntomas, el tamaño de la próstata y la evaluación médica específica del caso.

La principal diferencia es el enfoque quirúrgico y el alcance del procedimiento. Mientras que la Prostatectomía Transuretral se realiza a través de la uretra y se centra en la eliminación selectiva del tejido prostático agrandado, la prostatectomía abierta implica una incisión abdominal y la extirpación de toda o parte de la próstata.