“Los efectos secundarios del HoLEP son transitorios y leves en la inmensa mayoría de los casos.”
El HoLEP (enucleación prostática con láser de Holmium) es una técnica quirúrgica que extrae el adenoma de próstata causante de la hiperplasia benigna (HBP) mediante un láser introducido por la uretra, sin incisiones. Está considerada una técnica de referencia porque no tiene límite de tamaño prostático y ofrece resultados duraderos.
No. La intervención se realiza bajo anestesia (general o raquídea), por lo que el paciente no siente dolor durante la cirugía. En el postoperatorio pueden aparecer molestias urinarias leves y transitorias que se controlan con medicación.
La mayoría de los pacientes permanece ingresado entre 24 y 48 horas. La sonda urinaria suele retirarse en uno o dos días y el alta se da cuando la micción es satisfactoria.
El HoLEP preserva habitualmente la función eréctil. El efecto más frecuente es la eyaculación retrógrada (el semen pasa a la vejiga), que no supone un riesgo para la salud aunque puede afectar a la fertilidad. Conviene comentarlo con el especialista antes de la cirugía.
En la inmensa mayoría de los casos son leves y transitorios. Las molestias urinarias y la urgencia miccional suelen desaparecer en las primeras semanas o meses, a medida que cicatriza la próstata.
No. Una de las grandes ventajas del HoLEP frente a otras técnicas es que permite tratar próstatas de cualquier tamaño, incluidas las muy grandes que antes requerían cirugía abierta.
Por lo general la sonda se retira entre las 24 y 48 horas posteriores a la intervención, una vez comprobado que la orina sale limpia.
El HoLEP elimina el tejido prostático que obstruye la uretra, por lo que los síntomas mejoran de forma duradera y la tasa de reintervención es muy baja. Al extraerse el adenoma, es muy poco probable que el problema vuelva a aparecer.