Prostatectomía abierta

La técnica quirúrgica de prostatectomÍa radical abierta es una operación que se realiza practicando una incisión en la parte inferior del abdomen para extirpar y extraer la próstata.

La prostatectomía abierta fue una gran innovación a principios del siglo XX, época en que se introdujo la cirugía de próstata. Aunque ha sido sustituida por la RTUP como procedimiento habitual, todavía se recomienda para el tratamiento de próstatas muy grandes. Esta vendría a ser la «técnica clásica«.

El pionero de la prostatectomía abierta fue el Dr. Hugh Hampton Young, quien fue un destacado urólogo estadounidense nacido en 1870, y que a principios del siglo XX realizó numerosas contribuciones, incluido el desarrollo de técnicas quirúrgicas para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB) y el cáncer de próstata.

La técnica que desarrolló el Dr. Young fue, específicamente, la prostatectomía retropúbica, que implica una incisión en el abdomen, por encima del pubis, para acceder a la próstata y extirparla.

Durante muchas décadas, el enfoque de la prostatectomía retropúbica desarrollado por el Dr. Young se convirtió en un estándar en el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata, y sentó las bases para otras técnicas utilizadas en la actualidad. Su trabajo revolucionario en el campo de la urología ha tenido un impacto duradero en la práctica médica y ha beneficiado a innumerables pacientes en todo el mundo.

Hugh Hampton Young
Hugh Hampton Young

Ventajas de la prostatectomía abierta

La prostatectomía abierta, a pesar de ser una técnica quirúrgica más invasiva que otras desarrolladas posteriormente, aún ofrece algunas ventajas, tales como:

 

  • Mejora óptima y duradera de los síntomas: dado que implica una extirpación total del adenoma prostático, que causa los síntomas molestos del prostatismo.

 

  • Menor costo: En algunos casos, la prostatectomía abierta es menos costosa que las técnicas mínimamente invasivas debido a la disponibilidad de equipos y capacitación especializada.

 

Dado que hoy día se cuenta con técnicas que ofrecen resultados similares, e incluso mejores, aplicando métodos menos traumáticos e invasivos, la prostatectomía abierta suele realizarse solo en determinadas situaciones.

¿Cuándo optar por una prostatectomía abierta?

La prostatectomía abierta se recomienda para próstatas de más de 60 mililitros, ya que otros tipos de cirugía requerirían mayor tiempo para conseguir el mismo resultado. Actualmente, según las principales guías clínicas internaciones, sólo debería usarse en ausencia de posibilidad de realizar con garantías una enucleación prostática con láser de holmio.

También podría recomendarse este procedimiento si el paciente tiene cálculos en la vejiga o una patología denominada “divertículo vesical”.

HBP o Hiperplasia Benigna de Próstata
Próstata inflamada

Riesgos e inconvenientes de la prostatectomía abierta

  • Deja una cicatriz.
  • Genera mayor dolor postoperatorio.
  • Requiere de una hospitalización larga, y la recuperación del paciente es más prolongada.
  • El paciente pasa más tiempo con la sonda urinaria.
  • Genera una mayor pérdida de sangre en comparación con las técnicas mínimamente invasivas. Esto aumenta la probabilidad de una hemorragia, haciendo necesario, en 1 de cada 5 pacientes, la realización de transfusiones sanguíneas.
  • Riesgo de infección del tracto urinario, que se reduce suministrando antibióticos.
  • Riesgo de estenosis (estrechamiento) del cuello de la vejiga, lo que podría dificultar la micción y requerir intervención adicional para corregir.
  • Riesgo de incontinencia urinaria, mayor que técnicas mínimamente invasivas en cirujanos de gran experiencia.
  • Lesiones en órganos circundantes, ya que durante la cirugía, existe el riesgo de dañar estructuras cercanas a la próstata, como la vejiga, el recto o los nervios que controlan la función eréctil.

 

Existen riesgos de complicaciones relacionadas con la anestesia, como reacciones adversas a los medicamentos utilizados o problemas respiratorios durante la cirugía.

Adenomectomia
Procedimiento de Prostatectomía

Cuidados después de una prostatectomía abierta

Los cuidados después de una prostatectomía abierta son fundamentales para facilitar una recuperación rápida y reducir el riesgo de complicaciones. Algunas pautas generales pueden ayudar en este sentido:

Seguir las instrucciones médicas: Sigue todas las indicaciones del médico, incluyendo cómo cuidar las incisiones, cuándo tomar medicamentos recetados y cuándo programar citas de seguimiento.

Descanso: Descansa adecuadamente durante las primeras semanas después de la cirugía. Evita realizar actividades físicas extenuantes y levantar objetos pesados para permitir que el cuerpo se recupere.

Cuidado de las incisiones: Mantén las incisiones limpias y secas; sigue las instrucciones del médico sobre cómo limpiar las incisiones y cuándo cambiar los apósitos; presta atención a cualquier signo de infección, como enrojecimiento, hinchazón o secreción.

Control del dolor: Toma los medicamentos recetados según las indicaciones para controlar el dolor. No dudes en comunicarte con el médico si sientes que el dolor no está bien controlado o si experimentas efectos secundarios de los medicamentos.

Ejercicio: A medida que te recuperas, es importante comenzar a moverte y realizar ejercicios suaves según las indicaciones del médico. Esto ayuda a prevenir complicaciones como coágulos sanguíneos y promover la recuperación.

Dieta: Mantén una dieta saludable y equilibrada para apoyar la recuperación. Bebe suficientes líquidos y consume alimentos ricos en fibra para prevenir el estreñimiento.

Seguimiento médico: Programa y asiste a todas las citas de seguimiento médico para monitorear tu progreso; revisar, limpiar o cambiar la sonda, y abordar cualquier preocupación o complicación que pueda surgir.

 

Cada paciente es único y tiene necesidades específicas, por lo que el médico debe evaluar cada caso para determinar cuál es el método idóneo a utilizar.