Qué es la Adenomectomía

La adenomectomía es una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación parcial o total de la próstata, ya sea por la formación de un tumor o por el agrandamiento de esta glándula debido a la hiperplasia prostática benigna (HPB) o adenoma de próstata.

La adenomectomía puede realizarse de varias maneras, incluyendo técnicas quirúrgicas abiertas, laparoscópicas o mediante cirugía robótica asistida.

Adenomectomia
Adenomectomía

Tipos de Adenomectomía

Existen varios tipos de adenomectomía, cada uno de los cuales varía en términos de técnica quirúrgica y enfoque. Los tipos más comunes son:

  • Adenomectomía retropúbica:

En esta técnica, se realiza una incisión en la parte inferior del abdomen, justo debajo del ombligo y por encima del hueso púbico, y se accede a la próstata para extirpar el tejido prostático excesivo.

  • Adenomectomía suprapúbica:

Es similar a la adenomectomía retropúbica, pero la incisión se realiza más arriba, en la parte superior del abdomen.

  • Adenomectomía perineal:

En este procedimiento, se hace la incisión en el área entre el escroto y el ano (el perineo). Así se accede a la próstata y se extirpa el tejido prostático.

  • Adenomectomía laparoscópica:

Esta técnica utiliza una serie de pequeñas incisiones en el abdomen a través de las cuales se insertan instrumentos quirúrgicos y una cámara. La próstata se extirpa utilizando estos instrumentos guiados por imágenes de la cámara.

  • Adenomectomía robótica:

Es similar a la laparoscopia, pero con el uso de un sistema robótico para realizar la cirugía. Los movimientos del cirujano se controlan desde una consola, logrando una mayor precisión.

  • Adenomectomía transuretral:

En este procedimiento, se utiliza un instrumento llamado resectoscopio que se introduce a través de la uretra hasta la próstata. El resectoscopio tiene una pequeña cámara y una herramienta de corte en su extremo, que le permite al cirujano visualizar el interior de la próstata y eliminar el exceso de tejido prostático que está obstruyendo el flujo de la orina. No se requiere una incisión abdominal.

Riesgos asociados a la adenomectomía

La adenomectomía es un procedimiento invasivo que conlleva riesgos. Por ello, debe ser considerada cuidadosamente por el paciente y su médico, teniendo en cuenta factores como la gravedad de los síntomas, la salud general del paciente y tratamientos alternativos disponibles. Algunos de los riesgos son:

  • Al igual que con cualquier procedimiento quirúrgico, existe el riesgo de infección en el área de la incisión o en el tracto urinario.
  • Puede ocurrir sangrado durante o después de la cirugía. En algunos casos, podría requerirse de transfusión sanguínea o tratamiento adicional.
  • Durante la cirugía existe el riesgo de dañar estructuras cercanas a la próstata, como la vejiga, el recto o los nervios que controlan la erección, provocando complicaciones como incontinencia urinaria o disfunción eréctil. Este riesgo se da, sobre todo, al utilizar los métodos más tradicionales.
  • Después de la cirugía, a algunos pacientes se les dificulta el control de la micción, sintiendo una necesidad frecuente de orinar o una sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
  • Aunque la adenomectomía se realiza para aliviar la obstrucción de la uretra, en algunos casos puede ocurrir retención urinaria después de la cirugía, requiriendo la colocación de una sonda durante un período prolongado.
  • Algunos hombres experimentan problemas sexuales después de la cirugía, como disfunción eréctil o eyaculación retrógrada.

Alternativas a la adenomectomía para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna (HPB)

Existen varias alternativas útiles, dependiendo de la gravedad de los síntomas y, particularmente, si no se requiere una extirpación total de la glándula prostática. Las más recomendables son:

  • Enucleación prostática con láser Holmium (HoLEP): es una técnica que combina la comodidad del abordaje transuretral, la eficacia de la cirugía abierta y la seguridad de la tecnología láser. Es la técnica de referencia actual para el tratamiento quirúrgico de la HBP.
láser holmium
Láser Holmium
  • Hidroablación con sistema Aquabeam: técnica mínimamente invasiva, en la que el tejido prostático es retirado mediante un jet de agua a alta presión. Es una nueva técnica innovadora con resultados muy similares a la HoLEP pero con menos tasas de efectos secundarios, fundamentalmente en lo referente a la eyaculación retrógrada.

Casos específicos donde se recomienda la adenomectomía

La adenomectomía se recomienda en casos específicos de hiperplasia prostática benigna (HPB) cuando la próstata es muy grande o la obstrucción de la uretra es grave y causa síntomas significativos que afectan la calidad de vida del paciente.

Cuando la HPB causa una obstrucción significativa de la uretra, lo que resulta en retención urinaria aguda, incapacidad para orinar, infecciones recurrentes del tracto urinario o daño renal, la adenomectomía podría ser la mejor opción para aliviar la obstrucción y mejorar el flujo urinario.

Cuando la próstata está muy agrandada, otros procedimientos mínimamente invasivos pueden no ser adecuados. En estos casos, la adenomectomía se hace necesaria para extirpar el exceso de tejido prostático y aliviar los síntomas.

Por otra parte, cuando la HPB ha provocado complicaciones graves, como insuficiencia renal debido a la obstrucción del flujo urinario o infecciones urinarias recurrentes que no responden al tratamiento, la adenomectomía puede ser necesaria para abordar la causa subyacente y prevenir complicaciones adicionales.

Preguntas frecuentes sobre la Adenomectomía:

Aunque ambos términos esán relacionados con la extirpación de la próstata, no significan lo mismo. La prostatectomía abierta es la técnica más antigua para tratar la glándula prostática y, generalmente, implica su extirpación y extracción total. Suele añadirse el término “radical” para especificar esta extirpación total.

Por su parte, la adenomectomía es un término que encierra diversos métodos de extirpación únicamente parcial de la próstata.