¿Qué es la eyaculación retrógrada?

La eyaculación retrógrada, o retroeyaculación, es un fenómeno fisiológico en el cual el semen, en lugar de ser expulsado hacia afuera del cuerpo durante la eyaculación, se desplaza hacia la vejiga urinaria.

En la eyaculación normal, el músculo esfínter uretral, junto con parte del adenoma prostático, se contrae para cerrar la uretra y evitar que el semen ingrese a la vejiga. Sin embargo, en casos de retroeyaculación tras la cirugía de hiperplasia benigna de próstata, estas masas no están presentes, impidiendo que el músculo pueda actuar como una válvula eficaz y permitiendo que el semen fluya, parcial o totalmente, hacia la vejiga.

Generalmente, retroeyacular es benigno y, en muchos casos, no causa problemas de salud significativos. Tampoco cambios importantes en el placer experimentado durante el orgasmo.

Sin embargo, podría afectar la fertilidad si se produce de manera recurrente, ya que reduce la cantidad de esperma que se libera durante la eyaculación.

Si un hombre experimenta eyaculación retrógrada de manera persistente o tiene preocupaciones relacionadas con la fertilidad, se recomienda consultar a un urólogo para una evaluación y orientación adecuada.

Causas de la eyaculación retrógrada:

La eyaculación retrógrada tiene diversas causas, que suelen estar relacionadas con el funcionamiento del músculo esfínter uretral y los nervios que lo controlan, asi como de la presencia o ausencia del tejido prostático adenomatoso. Las causas más comunes de la retroeyaculación incluyen:

  • Cirugía de próstata: La cirugía de la próstata, especialmente aquellas más eficaces que retiran gran cantidad del tejido adenomatoso prostático (prostatectomia, resección laser verde transuretral o enucleación con láser de holmio), pueden modificar la anatomía prostátical, llevando a la eyaculación retrógrada.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos como aquellos que relajan el músculo prostático para conseguir orinar mejor, pueden interferir en la función normal del esfínter uretral y contribuir a la eyaculación retrógrada o, en este caso, aneyaculación.
  • Daño a los nervios: Lesiones o daños en los nervios que controlan el esfínter uretral podrían interferir con su capacidad para cerrar adecuadamente durante la eyaculación. Condiciones médicas como la diabetes, que afectan los nervios, pueden contribuir a este problema.
  • Lesiones en la región pélvica: Lesiones traumáticas en la región pélvica, ya sea por accidentes o cirugía, podrían causar daño a los nervios y músculos involucrados en la eyaculación.
  • Condiciones neurológicas: Enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, o lesiones en la médula espinal, pueden afectar la comunicación entre los nervios y el músculo esfínter uretral.

 

Es importante señalar que, en algunos casos, la eyaculación retrógrada puede ser idiopática, lo que significa que la causa exacta no es identificada. En aquellos casos en que la retroeyaculación afecta la fertilidad o causa molestias, se recomienda buscar la evaluación de un médico para determinar la causa subyacente y determinar el mejor enfoque de tratamiento.

Consecuencias de la Eyaculación Retrógrada:

En algunos casos, la retroeyaculación no presenta síntomas evidentes. Sin embargo, cuando estos se manifiestan, generan algunas consecuencias molestas, tales como:

  • Disminución de la cantidad de semen: Uno de los síntomas más comunes es la observación de una cantidad reducida de semen liberado durante la eyaculación. Esto se debe a que parte o la totalidad del semen se dirige hacia la vejiga, en lugar de ser expulsado hacia afuera.
  • Presencia de semen en la orina: Después de la eyaculación es posible que se observe la presencia de semen en la orina. Esto ocurre porque el semen que ha retrocedido hacia la vejiga y se elimina posteriormente al orinar.
  • Problemas de Fertilidad: En los casos en que la retroeyaculación es recurrente, puede afectar la fertilidad. La cantidad reducida de esperma liberado durante la eyaculación puede dificultar la concepción.
  • Molestias o Dolor: Algunos hombres pueden experimentar molestias o dolor en el área genital debido a la retroeyaculación. Estos síntomas pueden variar en intensidad.

 

Los síntomas difieren entre cada persona, y la eyaculación retrógrada muchas veces puede ser asintomática, especialmente si no causa molestias notables.

Si se presentan síntomas preocupantes, o hay inquietudes relacionadas con la fertilidad, se debe buscar la orientación de un urólogo. Un diagnóstico adecuado puede ayudar a determinar la causa y orientar al paciente a tomar las opciones de tratamiento o manejo adecuadas.

Resección transuretral de próstata
La cirugía de próstata puede ser una de las causas de la retroeyaculación

¿Retroeyacular es malo?

La retroeyaculación, en sí misma, no causa efectos perjudiciales para la salud. Sin embargo, puede tener algunas implicaciones y efectos secundarios, especialmente en ciertos contextos. Algunos de estos efectos son:

  • Disminución de la fertilidad: Uno de los efectos más significativos de la retroeyaculación es una reducción en la cantidad de esperma que se libera durante la eyaculación. Esto puede dificultar la concepción y afectar la fertilidad, especialmente si la eyaculación retrógrada es recurrente.
  • Presencia de semen en la orina: Después de la eyaculación retrógrada, el semen que ha ingresado a la vejiga se elimina posteriormente al orinar, lo que puede dar lugar a la presencia de semen en la orina. Este efecto puede ser notado por el individuo después de la eyaculación.
  • Cambios en la Experiencia Sexual: En algunos hombres, la disminución en la cantidad de semen liberado durante la eyaculación puede alterar la experiencia sexual. Esto puede tener implicaciones emocionales y psicológicas, especialmente si afecta la autoestima o la percepción de la sexualidad.

 

Un médico puede diagnosticar la eyaculación retrógrada mediante la recopilación de información sobre los síntomas y antecedentes médicos del paciente, así como a través de pruebas especializadas, como el análisis de orina después de la eyaculación para detectar la presencia de semen en la vejiga.

El tratamiento de la retroeyaculación depende de la causa subyacente. En algunos casos, si no hay síntomas notables o problemas de fertilidad, no se requiere ningún tratamiento. Sin embargo, si la retroeyaculación afecta la fertilidad y es consecuencia de una condición previa de salud, el médico puede abordarla aunque es dificil de revertir dependiendo de la causa.

¿La eyaculación retrógrada solo es experimentada por personas mayores?

La eyaculación retrógrada no está limitada únicamente a personas mayores. Puede ocurrir en hombres de diferentes edades, ya que ciertas condiciones de salud o procedimientos médicos asociados a la próstata, así como algunas enfermedades neurológicas, pueden hacer que se presente.

La eyaculación retrógrada es curable o evitable:

La eyaculación retrógrada puede tratarse y, en algunos casos, la condición subyacente que la causa puede manejarse de forma efectiva. Sin embargo, la cura dependerá de la causa específica de la retroeyaculación y de la presencia de condiciones médicas o procedimientos que puedan contribuir con la misma.

Algunos enfoques de tratamiento o gestión de la eyaculación retrógrada, incluyen:

  • Rehabilitación de los nervios: En casos en que la retroeyaculación se da como resultado de daño a los nervios, la rehabilitación de los nervios puede ser recomendada. Esto podría incluir terapias específicas destinadas a mejorar la función nerviosa.
  • Medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos o modificar el tratamiento para ayudar a mejorar la función del esfínter uretral y reducir la probabilidad de retroeyaculación.
  • Terapia sexual: En situaciones en las que la retroeyaculación afecta la experiencia sexual o la relación de pareja, la terapia sexual puede ser útil para abordar aspectos emocionales y psicológicos asociados.
  • Manejo de condiciones subyacentes: Si la retroeyaculación está relacionada con condiciones médicas como diabetes o enfermedades neurológicas, tratar o controlar estas condiciones puede ayudar a gestionar la retroeyaculación.
  • Cirugías de conservación de la eyaculación: hay diversas cirugías y tratamientos prostáticos muy eficaces y que pueden evitar el efecto secundario de la retroeyaculación. Fundamentalmente a través del sistema REZUM para próstatas de pequeño tamaño y sintomas moderados, o la HIDROABLACIÓN PRÓSTATICA con sistema robótico AQUABEAM, para casos más severos y próstatas de gran tamaño. ⇒ Consulte a su médico para más información y saber si es candidato para ello.

 

El éxito del tratamiento puede variar según la causa específica de la retroeyaculación y la respuesta individual de cada persona. Antes de iniciar cualquier forma de tratamiento, es fundamental buscar la orientación de un médico, que haga una evaluación completa y determine el enfoque más adecuado para el caso particular.

Medicamentos que producen eyaculación retrógrada:

Varios tipos de medicinas, suministradas para diversas patologías, pueden estar asociados con la eyaculación retrógrada como efecto secundario. Algunos de estos medicamentos incluyen:

 

Medicamentos para la próstata:

  • Tamsulosina
  • Alfuzosina
  • Terazosina

 

Medicamentos antidepresivos (principalmente inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina – ISRS):

  • Fluoxetina
  • Paroxetina
  • Sertralina

 

Medicamentos para la presión arterial:

  • Doxazosina
  • Prazosina
  • Labetalol

 

Medicamentos para trastornos neurológicos:

  • Tizanidina (utilizada para el tratamiento de la espasticidad).

 

Medicamentos para la enfermedad de Parkinson:

  • Tetrabenazina

 

Es fundamental señalar que no todas las personas que toman estos medicamentos experimentarán eyaculación retrógrada, y la severidad de este efecto secundario puede variar. Además, la prescripción de medicamentos y la aparición de efectos secundarios pueden depender de la dosis y la respuesta individual al fármaco.

Si experimentas eyaculación retrógrada como efecto secundario de un medicamento recetado, es crucial hablar con tu médico. Modificar la dosis o cambiar a un medicamento alternativo pueden ser opciones a considerar, pero siempre bajo estricta médica.