¿Qué es la HBP o Hiperplasia Benigna de Próstata?

«La hiperplasia benigna de próstata o HBP es una patología muy frecuente en los hombres, causando molestias que pueden afectar de forma muy importante a su calidad de vida»

HBP o Hiperplasia Benigna de Próstata

La próstata

Es una glándula que está presente sólo en los hombres y que forma parte del sistema reproductor masculino, produciendo la mayor parte del semen.

La próstata normal tiene la forma y el tamaño aproximado de una nuez y está situada justo a la salida de la vejiga urinaria.

La próstata rodea a la uretra a ese nivel, que por donde se conduce la orina hacia el exterior.

Agrandamiento de la próstata

La HBP o hiperplasia benigna de próstata es un crecimiento benigno de la glándula prostática, siendo la enfermedad prostática más frecuente y afectando a más de la mitad de los varones mayores de 60 años.

Aunque a veces el cáncer de próstata puede coexistir con ella, son dos enfermedades totalmente diferentes que no se relacionan entre sí.

No se conocen métodos de prevención de la hiperplasia benigna de próstata. Desarrollar la HBP esta fundamentalmente en relación con tener familiares que la hayan sufrido.

La cirugía con laser holmium (HoLEP) es la técnica más eficaz para el tratamiento de la HBP. Permite una operación de gran precisión con un tiempo de recuperación muy reducido.

También es la más versátil pudiendo tratar casos no operables con otras técnicas como el laser verde.

Síntomas de la Hiperplasia Benigna de Próstata

Aunque a veces la HBP no produce ninguna molestia, los síntomas pueden llegar a ser muy incómodos y condicionar tremendamente la calidad de vida de los pacientes.

La mayoría de los hombres con HBP presenta al menos uno o varios de los siguientes síntomas, denominados síntomas del tracto urinario inferior (STUI):

  • Despertarse y levantarse frecuentemente durante la noche para orinar
  • Dificultad para comenzar a orinar o para mantener la micción
  • Chorro de orina débil, con poca fuerza o entrecortado durante la micción
  • Sensación de no poder vaciar totalmente la vejiga
  • Necesidad de orinar con bastante frecuencia
  • Sensación de tener que orinar de forma imperiosa
  • Tener pérdidas de orina antes de poder llegar al lavabo a orinar
Sintomas hiperplasia prostata

Los STUI no siempre son causados por el crecimiento prostático, a veces los causan problemas de la vejiga o de la uretra.

Sin embargo lo más normal, es que en un paciente de cierta edad sean debidos a la obstrucción que genera la próstata sobre la salida de la vejiga. Es importante saber que casi nunca se relacionan con el cáncer de próstata.

Inicio inadvertido

En un primer momento, a medida que la próstata crece y obstruye la salida de la orina durante la micción, el músculo de la vejiga aumenta su grosor y su fuerza, compensado esa dificultad inicial. En este momento el paciente con HBP puede no notar especiales molestias relacionadas con la micción.

Empeoramiento progresivo

Sin embargo, la próstata sigue creciendo indefinidamente, con lo que llega un momento en que la vejiga no puede compensarlo. Entonces aparecen los síntomas de la HBP.

Complicaciones importantes

Los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata irán empeorando progresivamente si no se tratan, pudiendo causar problemas de salud importantes al paciente.

Esto incluye sangrados urinarios, incontinencia, infecciones, litiasis vesicales e incluso retención de orina e insuficiencia renal irreversible.

Procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos


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En los últimos años tecnicas laserse han desarrollado numerosos procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de la HBP.

El objetivo que se pretende con los nuevos tratamientos es solucionar la patología del paciente con el mínimo riesgo posible sin perder la eficacia de las técnicas convencionales, o incluso mejorarla.

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Hay múltiples tratamientos disponibles, aunque los más eficaces y contrastados son los tratamientos basados en la tecnología láser. Los tratamientos con láser son una opción habitual para tratar la HBP.

El láser se basa en luz de gran intensidad para cortar o vaporizar el tejido de la próstata y su calor se utiliza para cerrar vasos sanguíneos. Por esta razón sólo se pierde una pequeña cantidad de sangre durante este tipo de intervención.

Hay dos tipos principales de cirugía de láser para la HBP:

Fotovaporización Prostática con Láser

¿Cómo se lleva a cabo la vaporización mediante láser? Veamos el procedimiento:

Abordaje transuretral

Para la vaporización mediante láser se le aplicará anestesia general o epidural. Una vez anestesiado, el cirujano utiliza un resectoscopio de láser para acceder a la vejiga a través de la uretra sin tener que hacer ninguna incisión en la parte baja del abdomen.

Este instrumento lleva un láser para realizar la vaporización y una pequeña cámara, la cual ofrece al cirujano una imagen de la próstata de gran calidad en un monitor de vídeo.

Se puede llevar a cabo con diferentes tipos de láser, aunque el más extendido es el láser verde.

Calentamiento y vaporización del tejido

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Durante la intervención, el láser calienta una pequeña parte de la próstata, cuyo tejido empieza a vaporizarse al llegar al punto de ebullición.

De esta manera se puede tratar toda la próstata.

Tras finalizar, se coloca una sonda en la vejiga para drenar la orina así como para realizar un lavado continuo de ésta y de la uretra con una solución estéril, a fin de prevenir la formación de formación de coágulos de sangre.

Tendrá que llevar la sonda un día  hasta que cicatrice la uretra y pueda orinar por sí mismo.

¿Cuándo optar por la vaporización de la próstata con láser?

La vaporización puede ser una opción a considerar si tiene Vd. una próstata de menos de 60 mililitros, ya que es un procedimiento equivalente a la RTUp.

La principal diferencia es que, como con este procedimiento apenas se pierde sangre, está especialmente recomendado para hombres que necesitan tomar anticoagulantes debido a otras patologías.

Si se lleva a cabo en próstatas de mayor tamaño, es probable mejorar sólo a medio plazo tras la cirugía o incluso no mejorar en absoluto.

Debido a las limitaciones de la técnica es esperable que se empeore con el tiempo y sea necesario llevar a cabo una nueva intervención de HBP.

Ventajas de la vaporización mediante láser

  • Mejora inmediata del flujo miccional.
  • Breve estancia hospitalaria.
  • Menos tiempo con la sonda que con otros procedimientos.
  • Bajo riesgo de sufrir complicaciones.
  • No es necesario dejar de tomar anticoagulantes.

Inconvenientes de la vaporización mediante láser

  • Es menos efectiva en próstatas grandes.
  • Dolor al orinar durante algún tiempo después de la intervención.
  • Puede ser necesario reintervenir al cabo de varios años porque la próstata sigue aumentando de tamaño.
  • No se puede analizar el tejido prostático después de la intervención.
  • Riesgo de retención de orina, de infección del tracto urinario y de experimentar urgencia.
  • Riesgo (mínimo) de incontinencia.

Tratamientos quirúrgicos para la HBP

Procedimientos quirúrgicos tradicionales o convencionales:

Procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos.

Hay dos tipos principales de cirugía de láser para la HBP:

Tratamientos no quirúrgicos para la HBP

Hablaremos de los tratamientos no quirúrgicos para la HBP o hiperplasia benigna de próstata:

Necesidad de tratamiento frecuente

Aproximadamente la mitad de los hombres que tienen HBP precisan tratamiento, bien por presentar síntomas que les ocasionan molestias o bien por desarrollar complicaciones médicas secundarias a la HBP.

No relación directa entre síntomas y tamaño prostático

No siempre existe una correlación directa entre el tamaño de la próstata y la presencia o ausencia de síntomas urinarios.

Pero lo que si es cierto es que la HBP es una enfermedad progresiva. De hecho, a medida que los hombres con HBP envejecen, y sus próstatas se hacen más grandes los síntomas suelen hacerse más molestos.

Hay que tener en cuenta que estos síntomas no son efectos inevitables del envejecimiento y que pueden ser tratados con independencia de la edad del paciente y del tamaño de la próstata.

Elección de tipo de tratamiento

El tratamiento a llevar a cabo depende de la gravedad de los síntomas, lo evolucionada que esté la enfermedad, las características del paciente y de las posibilidades de éxito que esperemos que se vaya a obtener.

Los principales tratamientos para la HBP son la modificación de estilos de vida, tratamientos farmacológicos y los tratamientos quirúrgicos.

1. ESTILO DE VIDA

Existen estilo de vidavarias medidas sobre el estilo de vida que pueden ayudar a mejorar los síntomas de la HBP, tanto solas en fases iniciales como combinadas con otros tratamientos:

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  • Reducir la ingesta de líquidos por la tarde o noche para evitar tener que despertarse con frecuencia durante la noche para orinar.
  • Evitar o disminuir la toma de sustancias que contengan alcohol o cafeína para evitar su efecto diurético e irritante que podría ocasionar un aumento de la frecuencia y urgencia miccional (sensación de tener la necesidad imperiosa de orinar).
  • Sacudir u “ordeñar” el pene tras la micción para evitar el goteo.
  • Modificar con su médico la toma de fármacos con efectos sobre la micción.
  • Empleo de técnicas de relajación para orinar.
  • Prevenir el estreñimiento.

2. TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Es el tratamiento más habitual y por el que, en líneas generales, debe comenzar el abordaje de los síntomas de los pacientes con HBP. Hay tres familias fundamentales:

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  • Fitoterapia (Tebetane®, Permixón®, etc). Con pocos efectos secundarios, suele emplearse en síntomas leves e iniciales.
  • Alfa-bloqueantes (tamsulosina, silodosina, alfuzosina, doxazosina). Relajan el músculo de la vejiga y la próstata mejorando la micción. Tienen algunos efectos secundarios como mareos o problemas de la eyaculación. Se emplean en cualquier tamaño prostático. Con el tiempo tienden a disminuir su efecto.
  • Inhibidores de la enzima 5-alfa reductasa (dutasteride y finasteride). Reducen el tamaño de la próstata si se toman durante un tiempo prolongado. Tienen efectos secundarios como disminución de la líbido, disfunción eréctil o problemas digestivos. Se usan en próstatas de mayor tamaño.